Este lunes 19 de enero se ha formalizado el traspaso de la gestión del Servicio de Inserción Laboral (SIL), Punto Incorpora de la Fundación ”la Caixa”, desde la Fundación Mambré a Sant Joan de Déu Servicios Sociales. Este cambio garantiza la continuidad de un recurso clave de acompañamiento sociolaboral dirigido a personas en situación o riesgo de sinhogarismo, que seguirá funcionando con normalidad en esta nueva etapa.
El SIL se ha desarrollado en Mambré desde el año 2012, en el marco del Programa Incorpora de la Fundación ”la Caixa”, ofreciendo orientación, asesoramiento, formación, acceso a ofertas de trabajo y acompañamiento integral antes, durante y después de la contratación. A lo largo de estos años, el servicio ha atendido a 919 personas y ha hecho posible 601 inserciones laborales, convirtiéndose en una herramienta fundamental para favorecer la autonomía personal y social a través del acceso a un trabajo digno y estable.
El traspaso de la gestión responde a la voluntad de reforzar el impacto del servicio en el contexto actual. Por un lado, Mambré concentrará sus esfuerzos en su principal misión, la búsqueda de pisos y el fortalecimiento del parque de vivienda para personas en situación de sin hogar. Por otro lado, Sant Joan de Déu Serveis Socials integrará el Punt Incorpora dentro de su amplio servicio de inserción sociolaboral, con el objetivo de potenciarlo y hacerlo crecer.
Desde Mambré queremos expresar un agradecimiento muy especial a las profesionales que han hecho posible el SIL a lo largo de estos años y, especialmente, a Rosa Bernal, técnica del programa, por su dedicación, compromiso y acompañamiento a cientos de personas en su proceso de retorno al mercado laboral. Rosa continuará desarrollando su labor profesional dentro del servicio en esta nueva etapa en Sant Joan de Déu Serveis Socials, asegurando así la continuidad y el conocimiento acumulado del proyecto.
También queremos agradecer a la Fundación ”la Caixa” la confianza depositada en Mambré durante todos estos años, así como a las empresas colaboradoras, entidades, voluntariado y todas las personas que han hecho posible que el SIL fuese, para muchas personas, una puerta abierta a una nueva oportunidad y recuperar la esperanza.